Está en la zona de habitabilidad girando en torno a una estrella enana más fría que el Sol.
El nuevo planeta descubierto es el llamado planeta Kepler-186f, éste es ligeramente más grande que nuestro planeta y se encuentra en una zona de habitabilidad. Esta zona de habitabilidad es el lugar que se encuentra a una cierta distancia en la que,el agua ni se evaporaría ni se congelaría.Los científicos creen que en ese planeta podría haber agua en estado líquido en la superficie.
“Hay gente que llama habitables a estos planetas y, por supuesto, no tenemos ni idea de si lo son. Solo sabemos que están en una zona habitable y que es el mejor lugar para buscar planetas que realmente lo sean”, advierte el astrónomo Stephen Kane, de la Universidad del Estado del San Francisco.
Los investigadores han logrado determinar el tamaño de Kepler-186f (1,1 radio terrestre), pero aún no conocen su masa, por lo que no pueden calcular su densidad.Gracias a la densidad de un planeta se puede determinar si es rocoso o no.Kepler-186f se encuentra próximo al límite exterior de la zona de habitabilidad alrededor de la estrella Kepler-186 (en la constelación del Cisne), por lo que el agua en su superficie correría el riesgo de congelarse, pero como es algo mayor que la Tierra, a lo mejor tiene una atmósfera protectora algo más densa que la de nuestro planeta y térmicamente más aislante.
La estrella en la el planeta gira es diferente al Sol, es más pequeña, la temperatura es menor, consume su combustible más lentamente y su luz es demasiado débil para que pueda ser observado desde la Tierra.
Este tipo de estrellas, explica Kane en un comunicado de su
Universidad, son abundantes en la galaxia y, en principio, serían
prometedoras desde el punto de vista de buscar vida a su alrededor,
porque duran mucho más que las grandes, “lo que alargaría
considerablemente el plazo de tiempo en el que podrían surgir la
evolución biológica y las reacciones bioquímicas en la superficie”,
añade el investigador.Kepler-186f da una vuelta completa en torno a la estrella en 130 días terrestres y obtiene de su estrella un tercio de la energía que nuestro planeta recibe del Sol.
“Una de las incógnitas más interesantes de la ciencia es si la vida puede surgir en otro planeta o, lo contrario: si es algo único del nuestro. El descubrimiento de planetas con propiedades similares a las de la Tierra es un eslabón importante en la cadena que hace falta para dar respuesta a esta pregunta”, afirma Fred Adams (Universidad de Michigan), científico del equipo.
Enlace de interés:
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/04/17/actualidad/1397758183_595662.html
